Las pruebas de monitor te ayudan a inspeccionar visualmente una pantalla y comparar su aspecto con distintos ajustes de visualización. Son útiles para revisar un monitor nuevo o de segunda mano, comprobar una pantalla que ya tienes o investigar un problema visible.
Elige un patrón que se ajuste a lo que quieres examinar y usa los resultados como una primera comprobación visual, no como una medición calibrada.



















